jueves, 2 de septiembre de 2010

Recordandote (parece que fue ayer)


Desapareciste. Así, de repente (o tal vez no).
Intento olvidarte todos los días. Evitando nombrarte en todo momento o situación, hasta que el mas sórdido de los acordes me recuerda tu ausencia, lo que pasó y lo que jamas sucedió también.

Todo lo que imagine en mi mente, todos mis anhelos para con vos, y sólo me queda tu recuerdo.


El recuerdo enfermo y casi apagado de las sonrisas desinteresadas que alguna vez te vi gesticular, la desazón de sentir que llegamos tarde a todos lados. Que despertamos cuando el tren ya pasó. Y ese tren, generalmente, no conoce de segundas oprtunidades, mucho menos de perdón.
Al menos no el mio, el que conducis mientras transitas por la ruta que estás construyendo y en la que me dejaste a un costado, casi sin decir palabra. La ruta donde me pararia en el medio de la hora pico, solo para poder acabar con mi agonia, mientras te veo partir, en el medio de la niebla.

Ni las canciones de protesta, ni los excesos de la noche logran engañar mi mente desfasada. Siempre me acuerdo de vos, por mas que este en el mas lamentable de los estados, por mas que esté lleno o vacio el colectivo en el que viajo, y aunque intente no pasar por el rio… siempre me acuerdo de vos.

Ni ansiolíticos, ni las hierbas, ni un calmante ni otras huellas consiguen terminar con el dolor.

Las ganas de ya no existir,
La soledad que sigue insistiendo en hacerme compañía
Y tu rostro que no logra escapar de mi cabeza.

Los versos ya no son versos, estupida manera de canalizar el desamor;
La angustia molesta, los ruidos apestan.
Y yo daria cualquier cosa por no seguir asi.

martes, 27 de julio de 2010

memories


Aprendiendo que no siempre sacamos provecho de la experiencia, que aunque tratemos de retorcerla de mil formas, y la coloreemos de mil tonos, la realidad siempre será una sola.
Que lo que no fue, no será jamás, que lo que se pierde rara vez se recupera, y que los días de frío sin ti siempre serán una tortura.

Simplemente, quiero olvidarte; a ti y sobretodo a tus cosas buenas, así ya dejo de echarte de menos de una vez.

Odio que seas tan especial. Todo seria más fácil si fueses uno del montón, seguramente.

jueves, 10 de junio de 2010

Astillas

Tus silencios, los recuerdos.

Las astillas que hoy me delatan están clavadas en mi cuerpo, tal como la maldita forma en la que sonríes se atornilló a mi mente.

Como si la brecha entre mi cuerpo y mi alma ya no existiera, como si nada de mí ya realmente existiera. Así estoy hoy, como viviendo porque respirar no nos cuesta demasiado. (La mayoría de las veces). Sintiendo como de a poco todo se va derrumbando frente a mi cuerpo anulado por la ola de frustración, y los gajos de dolor se van desprendiendo de mis ojos, perdiéndose en mis mejillas.
Las mismas mejillas que has besado, el día que intente rozar tus labios.


La astilla que mas me duele, pincha en cada latido de mi corazón.
(Y lleva tu nombre)

martes, 8 de junio de 2010

He


Eran bastantes las cosas que yo tenía.
A medida que fui creciendo aprendí que en realidad era dueña de muy pocas de aquellas cosas que sentía TAN MIAS.
Ni siquiera de mis sueños era dueña, de a poco estaban robándomelos con mentiras, con engaños.

Cuando te conocí creía que era culpable de todo, hasta que te esforzaste incansablemente en demostrarme lo contrario. Te creí, y me creí inocente de todo eso que había pasado.

Habías logrado convencerme.

Desencuentros y EL encuentro.
El principio de la nada, el fin de todos mis anhelos.
A partir de ese momento en ese patio de comidas, el centro de mis días serias solo vos, y yo no lo sabía.
Y quizás vos tampoco, y así fue.

Cada vez que paso por ahí te recuerdo, cuando no estas te recuerdo.
Si no hablas, mas me acuerdo y cuando lo haces me pregunto el por qué.

Y si lo pienso fríamente quizás es súper lógico que hoy no estés conmigo.
Después de todo,

Que tendría yo para ofrecerte?

Después de todo,
Realmente habría algo que pudiera darte a vos?

Definitivamente no
No soy maravillosa,


Y es por eso seguramente que nunca vas a estar conmigo.

jueves, 21 de enero de 2010

Verano 2010



"Alguna vez vas a escribir algo para mi?"
preguntó él.

Con una mirada inocente, mezcla de ternura, nervios y ansiedad, ella sonrió.
Ninguno de los dos sabia como los encontraría, unos meses despues, este sórdido verano.

Mientras los dias pasan, y las horas corren. Aca estoy yo, atravesando los dias lejos tuyo, (algunos tan rapido, otros lentamente...). Pero siempre pensandote un poco, y cuando me acuerdo de vos, de las ultimas frases que me regalaste antes de irte, y de las marcas que se forman en tu cara cuando te reis; no hago mas que caer en la cuenta de lo mucho que me importás, del inmenso miedo que me carcome en cuerpo y alma cada vez que pienso que sos , demasiado quizas para mi.,demasiado TODO, demasiado VOS.

Tengo miedo, MUCHO.

De no importarte lo suficiente, de que no me extrañes...
De que mientras yo transito este camino de reconocerme a mí y a mis sentimientos cuando me miro en el espejo,
Vos estes alla, dandote cuenta que esto, por segunda vez, no es lo suficientemente importante.



Yo nunca crei volver a sentir esa rara sensación que nos invade cuando oímos la voz de alguien que REALMENTE NOS IMPORTA.

domingo, 22 de noviembre de 2009



El viento y esta nublada primavera; tus breves palabras que grabé en mi mente.
Y mi alma anestesiada frente al paso de los días, (y yo sigo sin poderte ver).
Sensación: No pertenezco.
Como si pudiese hacer algo al respecto. Quisiera decirte muchas cosas que tengo acá, conmigo, trabadas entre mis sueños y mi ansiedad, pero no se como.
Si tan solo pudiera encontrar la forma, a lo mejor entenderías que no todo es como lo viste aquella vez, no todo sigue igual. Tampoco es la gran cosa.

Verte y nada más. Seria algo interesante, entre tanta nada, entre tanta niebla.


Quizás no seria tan malo caminar juntos un rato,.

Cuando el insomnio sigue latente ( Y vos donde estas?)


Tres A.M. marca el viejo reloj.
Y lo único que hace un alma desesperada en este lugar ahora, es pensar en como lograr que vuelvas a mirarme,


Quizás no hay forma esta altura de esta NADA, de poderte decir cuantas ganas de verte tengo hoy. Solo eso. Tan simple y tan cierto como mi sonrisa cada vez que me hablas.
Y se que tus fundamentos son coherentes, que tus motivos son firmes y tienen un POR QUÈ. El “por qué” y la cordura que quizás le falten a mis ganas de tenerte frente mío, después de tantos días y tantas noches de encontrarme a mi misma, y a mis deseos más profundos, pero sin encontrarte a vos.

Podría tener un plan, ser sugerente, provocarte y demás armas que dicen que toda mujer posee (incluso yo). Sin embargo, no tengo ninguna de esas cosas. No hay armas, no hay tácticas, no hay nada.

Es tan simple…
Esta noche, con una sonrisa tuya, seria suficiente